EN DEFENSA DE LA HISTORIA (III). Marx, la historia y los historiadores. Una relación para reinventar

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La guerra de España: lecturas de un pasado que no pasa

De Re Historiographica

Fernando Hernández Sánchez 

Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y autor de Guerra o Revolución. El PCE en la Guerra Civil (2010), Los años de plomo. La reconstrucción del PCE bajo el primer franquismo (2014) y La Frontera salvaje. Un frente sombrío del combate contra Franco (2018). Es coautor junto con Ángel Viñas de El desplome de la República (2009).

A ochenta años de su finalización, ¿pertenece definitivamente al pasado la guerra civil española? ¿Tiene sentido ese eterno retorno que, cada aniversario redondo, revitaliza el debate nacional sobre las circunstancias y consecuencias de aquellos acontecimientos? Las respuestas son no y sí, respectivamente, porque, pese al tiempo transcurrido, el conflicto español constituye el hecho medular y definitorio de nuestra contemporaneidad. Si, como decía Benedetto Croce, el maestro de Gramsci, “toda la Historia es Historia Contemporánea” por la revisión que cada generación hace de ella, la guerra de España seguirá alimentando…

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Las utopías y el pragmatismo de Eric Hobsbawm

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Eric John Ernest Hobsbawm (Alejandría, 1917 – Londres, 2012) llevó por largos años un diario personal. En la entrada del 1° de septiembre de 1936, se describe como “un rubio alto, anguloso, delgado y feo, de dieciocho años y medio, con un don para la comprensión rápida y con un saber general amplio, pero superficial”. Un ser “egoísta, profundamente antipático para algunos y simplemente ridículo para otros, la mayoría”. Que “quiere convertirse en un revolucionario, pero de momento no tiene talento alguno para la organización”. Que “tiene esperanza, pero no mucha confianza”.

De quien fue el “historiador más conocido del mundo”, al decir de Tony Judt, se ha escrito bastante. De hecho, el propio autor de Historia del siglo XX ya había publicado sus memorias -traducidas en 2003 como Años interesantes-, donde habla más de su vida pública que de la privada o la íntima: poco y nada nos acercamos, por ejemplo, a ese muchacho del párrafo anterior. Y allí donde la mirada retrospectiva modela las cosas a su amaño, una entrada de diario puede expresar las inquietudes y urgencias del momento presente.

La Historia en las cunetas

Antes de que la revista Nueva Tribuna se vea obligada a "censurar" este artículo de Herminio Trigo, lo reproduzco íntegro no sea que se nos olvide el nombre de Antonio Luis Baena Tocón

La Historia en las cunetas

El franquismo cometió cientos de miles de asesinatos que quedaron impunes. Lo hicieron con una crueldad inusitada y privaron además a los familiares de las víctimas del consuelo de poder velar y enterrar sus cadáveres de una forma digna y decente

Mis recuerdos se hunden en el secretismo con el que mi madre contaba, en voz muy baja, que en los años que duró la guerra y los que le siguieron, oía por las noches con verdadero terror las descargas de fusilería con que se asesinaban a los vecinos en la tapia del cercano cementerio de la Salud. Aprendimos entonces que había cosas que no se podían contar, como si nunca hubieran ocurrido y las escondimos tanto en el fondo de nuestra memoria que ha costado muchas décadas desempolvarlas.

El franquismo cometió cientos de miles de asesinatos que quedaron impunes. Lo hicieron con una crueldad inusitada y privaron además a los familiares de las víctimas del consuelo de poder velar y enterrar sus cadáveres de una forma digna y decente. Conmueve ver en estos días los restos mortales  que están desenterrando en las cunetas  o cualquiera de las fosas comunes que se están excavando. Sólo desde unas mentes rebosantes de odio se puede concebir tanta crueldad.

Pero la maldad del franquismo no se limitó a asesinar, también nos ocultaron a los niños en la escuela la historia de lo que ocurrió. Aprendimos que Franco, Queipo de Llano, Mola, Cascajo, José Antonio, eran unos héroes que  se sacrificaron por librar a España de judíos, masones y comunistas, La Iglesia Católica colaboró activamente en la salvación de las almas, aunque el precio fuese arrancarlas del cuerpo a tiro limpio.

Fue la salvadora de la civilización frente a las hordas de ateos y marxistas, aunque no nos explicaron muy bien qué hacían los obispos ocupando escaños en las Cortes.  La cultura se limitaba a leer los clásicos y a José María Pemán. Descubrí la existencia de Miguel Hernández de mayor y por mi cuenta. Los perdedores no existieron, Azaña fue el asesino del tiro en la barriga y Santiago Carrillo, el asesino de Paracuellos. Los maestros eran del Régimen, los anteriores de la República los fusilaron o represaliaron.

El resultado fue que varias generaciones  crecimos en la más absoluta ignorancia de lo que realmente ocurrió, nos cambiaron la historia, con el añadido del miedo que nos habían transmitido nuestros mayores. Esa ignorancia continuó cuando llegó la democracia. El ruido de sables en los cuarteles y el miedo a una repetición de la tragedia, hizo que nos conformáramos con la recuperación de las libertades y la democracia, que no era poco, pero nada de mirar hacia atrás. Una ley de amnistía para los asesinos y aquí no ha pasado nada. La Historia continuó enterrada en una cuneta.

Cuando remodelamos la plaza del barrio, la Asociación de Vecinos nos pidió que cambiáramos el nombre que tenía de Monseñor Fernández Conde.  No querían el nombre de un obispo para su plaza y nos pidieron que le pusiéramos el nombre del barrio. Por cierto, entre los vecinos había bastantes “comunistas”. Y el Pleno, por unanimidad lo aprobó. Hace muy pocos años que me enteré quién era Antonio Cañero y su comportamiento en la guerra civil.

El año pasado (2017) supe que el interventor que habíamos tenido en el Ayuntamiento durante los primeros años, Antonio Baena Tocón, fue miembro del Tribunal Militar que condenó a Miguel Hernández. Aunque en su momento lo hubiéramos sabido, poco se podía hacer, estaba amnistiado. Me adelanto a la posible acusación de que “los comunistas” consentimos tener de interventor  a un sujeto como ese.

Es un sarcasmo que los representantes políticos de esta derecha del PP, empeñados en parecer herederos del franquismo, utilicen nuestro desconocimiento, fruto de la represión sufrida en la dictadura, como argumento político.

Ahora las circunstancias han cambiado, estamos conociendo la verdad de lo que pasó por investigaciones realizadas por historiadores que se han hecho públicas.

Estamos conociendo la historia que nos ocultaron, estamos sacando a la historia de las cunetas en las que la enterraron. Ahora existe una Ley de la Memoria que obliga a recuperar los restos de las víctimas y a borrar de los espacios públicos los nombres de los represores. Su aplicación está llevando a reparar ese espacio negro de nuestra historia, muy tarde, es cierto, pero es la consecuencia del miedo que sembraron durante cuarenta años.

Llevaba razón el dictador asesino, “lo dejo todo atado y bien atado”.

¿Para qué sirve la historia?

De Re Historiographica

         

Gonzalo Pontón

Editor e historiador. Premio Nacional de Ensayo 2017. La lucha por la desigualdad: una historia del mundo occidental en el siglo XVIII (Pasado &Presente, 2016)

                                                                             

A la memoria de Josep Fontana

 

Con motivo de la fiesta del 12 de octubre último, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, evocó la “Hispanidad” (la pronunciaba, sin duda, con una ‘h’ mayúscula) afirmando que era “el hito más importante de la humanidad y la etapa más brillante del hombre”.

La “hispanidad” es un concepto acuñado y definido por el obispo católico integrista Zacarías de Vizcarra y por otro vasco católico militarista y fundamentalista, Ramiro…

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 Fontana: el maestro en su biblioteca

De Re Historiographica

 Gonzalo Pontón

Editor e historiador. Premio Nacional de Ensayo 2017. La lucha por la desigualdad: una historia del mundo occidental en el siglo XVIII (Pasado &Presente, 2016)

Josep Fontana i Lázaro (1931-2018) nació, literalmente, entre libros. Su padre era un librero “de viejo” que tenía el almacén en el mismo piso familiar, primero en la calle Boters y más tarde en la  llamada entonces Conde del Asalto, en la ciudad de Barcelona. En aquella época, “de viejo” significaba que se podían encontrar en la librería desde novelas policíacas –por ejemplo las de la “Biblioteca Oro”—hasta un libro gótico o un incunable. Fontana recordará , muchos años después, que en aquella vivienda-almacén “podía pasar largas horas disfrutando de todos los tesoros que había en los estantes, en la que fue tal vez la mejor escuela que nunca haya tenido”. Cuando el futuro maestro de historiadores tenía siete años, su…

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¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Luis de Guindos

Como escribía en otro post, nos están quitando cualquier posibilidad de sobrevivir con un mínimo de dignidad. Hay incluso ministros que se niegan a que suban los salarios porque ello haría que se perdiera competitividad y eso en un país donde la competitividad está en el turismo… supongo que querrán que los camareros sigan teniendo salarios de mierda para que se pueda mantener el número de turistas que entran en nuestro país como si eso fuera a suponer que vinieran más turistas o, al menos, que éstos dejaran más dinero en sus visitas cuando de todos es conocido que una gran parte del nuevo turismo se debe a los problemas políticos y económicos del norte de África donde iba una buena parte de esos nuevos turistas.

Además, en España el número de millonarios no deja de crecer y eso parece que a los ministros como Guindos no les importa en absoluto a la vez que desciende dramáticamente la parte de los salarios en la renta nacional porque será cierto que el número de desempleados ha descendido pero ¿a costa de qué? Incluso un periódico que ha cambiado drásticamente su línea editorial como El País, editorializó hace un mes:

“El hundimiento de la participación de los salarios en la renta nacional tiene que corregirse, so pena que empiecen a aparecer burbujas de inestabilidad social y aumente el grado de pauperización”

Claro que el grado de pauperización no ha dejado de aumentar en los últimos diez años como ponen de manifiesto una y otra vez organizaciones de todo tipo tanto nacionales como internacionales así como está aumentando la división entre las clases más pudientes y las menos, el famoso índice GINI nos coloca en el segundo país más desigual de la Unión Europea tan sólo por detrás de Rumanía. Es decir, los beneficios empresariales no reinvertidos pueden aumentar de forma exponencial pero no así con los salarios, el reparto de ingentes beneficios no perjudica la competitividad de las empresas pero sí el subir ligeramente la participación de los salarios en la renta lo cual, todo hay que decirlo, a la postre irá en contra de los intereses empresariales por cuanto la inmensa mayor parte de lo que se produce en España se consume en nuestro país y si la mayor parte de los habitantes no tiene una cantidad de dinero suficiente para más que sobrevivir, será escaso el que puedan gastar por lo cual, antes o después, muchas empresas deberán cerrar provocando más paro, menos ingresos y menos dinero en circulación lo cual traerá el cierre de más empresas y… el pez que se muerde la cola.

 

Mujer Cromagnon

Lo que me vengo preguntando desde que apareció la actual crisis-estafa es cómo es posible que hayamos llegado hasta este punto precisamente cuando parecía que estábamos empezando a salir del largo túnel en el cual nos había introducido el franquismo pero, a medida que estudiaba una época, me daba cuenta que había causas más antiguas y, de esa forma, no he dejado de retroceder hasta prácticamente la Prehistoria cuando, probablemente después del Neolítico, comenzaron a establecerse diferencias entre distintos grupos humanos. Puede que antes también las hubiera pero nuestros conocimientos de aquellos tiempos son insuficientes como para establecer ninguna conclusión seria, comparar, como han hecho muchos autores, aquellos tiempos con las sociedades de cazadores-recolectores que han persistido hasta la actualidad tiene serios problemas. El primero son los varios milenios transcurridos desde entonces, milenios que no han sido inútiles para esos grupos. El segundo, es la diferencia que existe entre unos y otros grupos: así como los hay que se les cree bastante pacíficos y sin apenas jerarquías sociales como los ¡kung (más conocidos como bosquimanos), los hay sumamente jerarquizados y violentos como los yanomani en el Amazonas; y, tercero, por no seguir acumulando las posibles diferencias entre los paleolíticos y los actuales cazadores-recolectores, todos ellos han tenido algún tipo de contacto con otras civilizaciones más desarrolladas tecnológicamente aunque si tomamos los dos ejemplos antes citados como válidos a escala universal, veremos que, a mayor jerarquización, mayor violencia, un aspecto que sí puede extraerse a lo largo de la historia aunque siempre pueden hallarse algunas excepciones a la regla por cuanto la historia no es determinista, existen tendencias más o menos claras pero sólo son eso, tendencias, así el Imperio Británico dominado por un sistema cuasi democrático, se expandió por todo el mundo utilizando la violencia claro que tampoco era una sociedad no jerarquizada como no lo es la estadounidense y ésta más en los últimos decenios. La existencia de elecciones para elegir a los grupos dominantes no implica ausencia de jerarquización.

Lo que quiero explicar a partir de hoy es cómo la sociedad actual ha llegado al extremo que ha llegado donde, por ejemplo, produciéndose alimentos para doce mil millones de personas o más, hay cerca de un millar de millones que pasan hambre y sed de forma permanente y otros dos o tres millares de millones están dentro de lo que se denomina pobreza relativa, es decir, dependiendo de los países, con el peligro de pasar hambre o pasándola en determinadas épocas o bien de no tener acceso a los considerados bienes básicos en la sociedad occidental.

Sé que no es una tarea sencilla la que me propongo pero creo que es necesaria por cuanto, desde mis conocimientos historiográficos, nadie ha emprendido tal tarea. Una cosa es estudiar la historia universal o alguna parte de ella y otra muy distinta explicar por qué nacieron y se mantuvieron las diferencias entre unos grupos y otros a lo largo de, al menos, seis milenios.

“El poder usa las fronteras para limitar el acceso de los pobres a salarios más altos” Entrevista de ÁLVARO GUZMÁN BASTIDA a REECE JONES

¿Por qué se han convertido en cementerios las fronteras del mundo? Tan incómoda pregunta rondaba la mente del geógrafo Reece Jones (Virginia, 1976) cuando escribía su penúltimo libro. Tras quince años estudiando el fenómeno migratorio, Jones terminaba un trabajo sobre tres fronteras concretas –las que separan EE.UU. de México, Israel de Palestina e India de Bangladesh– cuando se percató de que las muertes en esos y otros puntos fronterizos no paraban de aumentar. Decidió investigar por qué. El resultado, Violent Borders,es una demoledora radiografía de la violencia en las fronteras de todo el mundo. A través de un minucioso análisis histórico, jurídico, sociológico y económico, trufado de historias personales de los migrantes que tratan de cruzar esas fronteras, Jones dibuja un siniestro panorama en el que las políticas diseñadas para limitar la migración fracasan en ese propósito, y en cambio desvían los flujos migratorios hacia rutas más violentas, llenando las fronteras marítimas y terrestres de cadáveres. Jones, profesor de  geografía en la Universidad de Hawaii, atiende por Skype a CTXT para detallar las causas y consecuencias de la violencia fronteriza y exponer su propuesta para solucionarla: abrir las fronteras a las personas y ponerle coto al capital.

Dedica gran parte del libro a examinar las causas y efectos de la migración a nivel global. ¿Qué ha descubierto acerca de los motivos que llevan la gente a emigrar? 

Varían mucho según el lugar de origen y las circunstancias. Por un lado, existe un gran grupo de sirios y eritreos que cruzan a Europa huyendo de la violencia o la represión estatal. Por otro, hay otra mucha gente que emigra por motivos económicos, al escasear el trabajo y las oportunidades en los lugares donde viven y existir estos en otros países. Por ejemplo, los sirios han sido mayoría entre quienes viajaban a Europa en los últimos años, pero hasta el momento en 2017 el país de donde más gente cruza el Mediterráneo es Bangladesh, donde no hay una guerra sino necesidad económica, y gente que toma la decisión de salir en busca de oportunidades.

Uno de los asuntos centrales de su trabajo es la erosión del derecho a la libre circulación de las personas. ¿Cómo se ha limitado ese derecho?

Existe una larga historia de Estados y gente en posiciones de poder que usan las restricciones a la libre circulación de las personas para limitar el acceso de los pobres a salarios  más altos. En el libro, trazo una conexión entre el sistema actual y la esclavitud, la servidumbre, el feudalismo y las leyes de pobres, vagos y maleantes. Todos eran mecanismos para limitar la capacidad de los pobres de desplazarse para buscar salarios  más altos y para obligarles a seguir viviendo en una zona concreta, y así acceder a su mano de obra y explotarla para lucrarse. Hoy en día vemos un proceso similar a mayor escala. Lo que antes sucedía dentro de cada país ahora sucede entre países, de modo que los pobres hoy están ‘contenidos’ por fronteras, pasaportes o el concepto de ciudadanía, produciendo una relación muy parecida a la de antaño. Desde hace cien años se está erosionando el derecho a la libre circulación. En EE.UU., por ejemplo, no hubo  ninguna restricción sobre quién podía entrar en el país hasta la década de 1880, con la Ley de Exclusión China. Hasta 1924, el país no tuvo un sistema universal que regulase  quién podía entrar en él o convertirse en ciudadano, y muchos de los pobres de Europa pudieron hacerlo a finales del XIX.

Dedica el primer capítulo del libro a la que llama “la frontera más mortífera del mundo”, en referencia a la que rodea a la UE. ¿Cómo pasó Europa de desmantelar las fronteras nacionales hace un par de décadas a convertirse en una fortaleza, y por qué es la frontera más letal del planeta?

En cierto modo, la narrativa de que la UE ha eliminado las fronteras es falsa. Más bien las movió de sitio. Aunque es cierto que la UE eliminó las divisiones entre sus países miembros, nunca deshizo las fronteras externas. Todo lo contrario. En los últimos veinte años, mientras aumentaba el número de migrantes, la UE ha dedicado gran empeño a restringir el movimiento, en especial en el Mediterráneo. España, por ejemplo, permitió el libre movimiento desde el Norte de África hasta que se unió al Tratado Schengen, en los noventa. Francia permitía sin restricciones reales la inmigración de África durante los ochenta. Tanto en la frontera Sur de EE.UU. como en las de la UE, se observa una tendencia clara: mientras se levantan muros, se endurecen los controles migratorios, se destinan más agentes a patrullar los espacios fronterizos, no se consigue el objetivo de frenar la inmigración, pero sí que se disparen las muertes. En 2017, mueren dos personas de cada cien que intenta cruzar el Mediterráneo. Esa cifra era de 0,3 en 2015. Hay muchísimos más barcos patrullando, y se han construido muros, por ejemplo en los Balcanes, cerrando una ruta de acceso relativamente fácil a la UE. Todo este endurecimiento empuja a la gente hacia rutas  realmente peligrosas y hace que muera mucha más gente en los viajes.

Al describir la frontera entre México y EE.UU., relata una sorprendente historia: dicha frontera no se marcó con piedras hasta 1890, y no se empezó a patrullar hasta 1924.

La Patrulla Fronteriza de EE.UU. se creó en 1924, que fue el mismo año en el que se aprobó por primera vez una ley migratoria nacional. Ambos hechos están íntimamente relacionados. Había policía patrullando las zonas limítrofes antes de eso. No cabe duda de que hubo un proyecto coordinado de ‘anglicanización’ de esos espacios, de expulsar a los nativos americanos y a lo antiguos ciudadanos mexicanos que se habían quedado en Texas. Pero la línea fronteriza en sí misma no se patrullaba. La gente podía cruzarla libremente.

Describe cómo esa misma frontera se militarizó tras el 11-S. ¿Que llevó a su  militarización y cuáles fueron las consecuencias de la misma?

Son tendencias que se remontan a finales de los noventa, pero que se aceleran tras el 11-S, cuando empiezan a llover los fondos gubernamentales. Entra una gran cantidad de dinero en la Patrulla Fronteriza y el Departamento de Seguridad Nacional, que lleva a la militarización de la frontera. Cuando hablo de militarización, me refiero a varias cosas. En primer lugar, al reciclado de tecnologías bélicas desarrolladas para Iraq o Afganistán, utilizadas ahora en la frontera. Luego está el creciente número de veteranos de esas guerras, que al dejar el ejército ingresan en la Patrulla Fronteriza. Hay una ley en el Congreso ahora mismo, impulsada por John McCain, que pretende agilizar ese proceso al facilitar la contratación de veteranos de guerra para hacer de guardas fronterizos. Luego está el cambio de mentalidad de los propios agentes. En los setenta y ochenta eran muy parecidos a la policía: buscaban a gente que infringía la ley migratoria o de tráfico de personas, a los que arrestaban y mandaban de vuelta a México. Desde el 11-S, se reimaginó la frontera como un lugar en el que detener el terrorismo, los agentes fronterizos hoy en  día piensan, y actúan, en la frontera como la primera línea de batalla contra el terrorismo. Una vez que se produce ese cambio de mentalidad, cambia la manera en la que interactúan con la gente. Tienden a pensar en las  personas como potenciales terroristas, y a recurrir a la violencia como primera opción, en lugar de respetar la presunción de inocencia.

Ha mencionado antes el papel de las fronteras para controlar el movimiento de los pobres. ¿Qué influencia tienen las diferencias de clase y el desarrollo desigual en la configuración de las políticas fronterizas?

Durante su campaña presidencial, Trump hablaba mucho sobre las fronteras, y su discurso se centraba en el impacto negativo de la globalización y la conexiones económicas transfronterizas en la clase trabajadora estadounidense. Pero esa narrativa obvia algo  fundamental: que el mismo impacto negativo se ha producido al otro lado de la balanza. Lo que ha hecho la globalización ha sido abrir las fronteras para el capital. Se han levantado las barreras para las corporaciones mediante todos los acuerdos de libre comercio que permiten que las grandes empresas operen en múltiples jurisdicciones, buscando los salarios más bajos, pero no se han abierto esas barreras para los trabajadores, que se ven contenidos en bancos de mano de obra barata. También se ha levantado las barreras regulatorias. Las grandes multinacionales acceden a diferentes regímenes regulatorios en los que no hay salario mínimo, ni protecciones medioambientales ni laborales, lo que permite que las corporaciones se queden con todos los beneficios. La globalización ha producido esa competencia a la baja, que ha perjudicado a los trabajadores de EE.UU. y Europa, pero también a los del otro extremo del mundo. Los beneficios resultantes han ido a parar a las corporaciones, lo que exacerba las desigualdades.

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Edgardo Lander: Ante la crisis de Venezuela la izquierda carece de crítica

Red Filosófica del Uruguay

Entrevista al sociólogo venezolano Edgardo Lander.

religion

Edgardo Lander no es sólo un académico, profesor titular de la Universidad Central de Venezuela e investigador asociado del Transnational Institute. Es una persona vinculada desde hace años a los movimientos sociales y a la izquierda en su país. Desde ese lugar, afirma que el apoyo incondicional de las izquierdas de la región al chavismo reforzó las tendencias negativas del proceso. Sostiene que las izquierdas a nivel global no han tenido “capacidad de aprender”, que terminan respaldando un “gobierno de mafias” como el de Nicaragua, y que cuando “colapse el modelo venezolano” es posible que simplemente “miren para otro lado”.

–Hace tres años caracterizaste la situación en Venezuela como la “implosión del modelo petrolero rentista”. ¿Ese diagnóstico sigue vigente?

-Lamentablemente, los problemas que pueden caracterizarse como asociados al agotamiento del modelo petrolero rentista se han acentuado. El hecho de que Venezuela ha tenido 100…

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Las subvenciones del PP a la Fundación Francisco Franco.

En este tema llevamos cuarenta años con la misma cantinela (en los cuarenta anteriores no había posibilidad tan siquiera en pensar en ello), ni que gobierne el PP ni que haga lo propio el PSOE se le retiran los fondos ni, lo que es aún más importante, los archivos a tal fundación

Estamos muy acostumbrados a que el Partido Popular ningunee completamente a las víctimas del franquismo. Dejando a 0 euros el presupuesto de la Ley de Memoria Histórica y sentirse orgulloso por ello (como bien dejo claro el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy) las declaraciones de Rafael Hernando, el decir que no hay fosas comunes en nuestro país, etc etc. Conocemos perfectamente como defienden que no sean juzgados torturadores como Billy el Niño, como permiten que siga habiendo calles con nombres de franquistas y monumentos que ensalcen la dictadura.

Por eso no nos ha extrañado la noticia que ha salido hace unos días, en la que se dice que el gobierno de Aznar, entre los años 2000 y 2003, subvención con 150.841 euros (es decir, unos 40.000 al año). Estas subvenciones se dieron no sólo para sus archivos, sino también para la difusión de su documentación. Y…

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